Una sevillana chiquita y alegre
conquistada por el amor de Dios
Alegre es la tierra que vio nacer a Mª. Cristina.
Llena de gracia y sal,
la tierra que la vio morir.
Mª Cristina nos dice con su vida:
Es posible ser santa y alegre.
Es posible sufrir tanto y ser feliz.
Solo el Amor de Dios
llena el corazón de alegría.
No se encuentra dicha mayor
que en hacer felices a los demás.